Pesadilla en la cocina

La crisis afecta en todos los negocios, pero el de la gastronomía, acostumbrado a funcionar, les ha pillado por sorpresa. Me gustaría saber que es lo que hacen algunos empresarios por mantener a flote a sus restaurantes. Hubo un tiempo que todo aquel que tenía dinero invertía en el negocio de la hostelería, en muchos casos para poder tener una mesa siempre a su disposición donde invitar a colegas o cerrar tratos con otros empresarios. Para eso contrataba gente y se olvidaba por completo de ellos. Solo se acordaban a la hora de recoger sus beneficios. Pero ahora las cosas han cambiado, y  mucho.

Hay que abaratar costes, en muchos casos hay que despedir a gente y hay que recortar de las cosas más básicas. Esto produce un desasosiego en los empleados que no trabajan a gusto y no rinden como antes. Y muchas veces los empresarios se preguntan de donde vienen tantas pérdidas. Me gustaría decirles a esos propietarios que quizás es la hora de invertir en un negocio que realmente les guste, porque la hostelería no es para todo el mundo. Es un negocio duro y sacrificado en el que un error puede ser fatal.

La gente a veces se sorprende de lo que se ve en el programa que el chef Gordon Ramsay protagoniza. Piensan que esas cosas solo pasan en norteamerica, pero la triste realidad es que ocurre en todos sitios. Es increíble como este hombre ayuda a levantar un restaurante en ruinas en tan solo una semana, lo que demuestra que si se tiene sentido común, un poco de buen gusto y sobretodo, pasión por la cocina, la cosa va rodada. Al margen de la crispación del chef Ramsay ante las situaciones que tiene que vivir, es muy interesante para aprender algunos conceptos básicos en la gestión de un restaurante. Intentar rectificar los fallos y los errores de cada cocina, sea a nivel de distribución, personal, variedad alimentaria o normas de higiene, tiene mucho mérito y es digno de admirar. Muchas veces este hombre ha de enfrentarse a empresarios que solo saben quejarse de lo mal que les va el negocio, y ni siquiera se han preocupado de echar un vistazo a la cocina. Otras la culpa es de trabajadores poco motivados. Los restaurantes funcionan a base de detalles que les diferencian del resto, y cada uno por mínimo que sea, es fundamental para su buen funcionamiento.

Admiro el valor que tiene este chef a tener que ver cocinas tan desagradables. Es indignante y humillante para cualquier buen cocinero que se tercie. Me parece muy normal que haya sitios que estén desiertos y no facturen nada durante todo el día. En algunos el chef ha tenido que pedir que cerraran porque podría ser nocivo para la salud. Yo me pregunto ¿con qué cara miran los camareros a los clientes cuando los ven comerse platos que han sido elaborados en tan pésimas condiciones? ¿cómo tienen valor de cobrarles después? ¿es que ya no hay ni un mínimo de dignidad?

Hosteleros en general, preocupaos por vuestros negocios, averiguad si todo funciona, preguntar hasta al friegaplatos si esta contento con su trabajo y su situación, porque un personal poco motivado puede llevar tu negocio a la ruina. Si se mantiene un mínimo de contacto y respeto, estoy segura que los trabajadores rendirán más, se implicarán más en cada una de sus faenas.

Versió en català publicada al diari Mès Andorra

 

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Sin categoría

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s